Sonetos los 7 dolores de la Virgen María.
Corona Dolorosa de la Santísima Virgen María.


Primer dolor. “Profecía de Simeón”

Espada de dolor en el corazón,
la espada que sorprende a María,
esa fue de Simeón la profecía,
Y Ella la acoge con gran emoción.

Es que ha entrado en la redención
misteriosamente llegará el día,
una sencilla aldeana, ¡quién lo diría!,
que sólo pudo, llenarse de unción.

El Hijo que es bandera discutida,
es para unos caída, y a otros levanta,
y queda de María, su alma partida.

De María como la gracia era tanta,
Y la voluntad de Dios admitida,
Con los designios de Él, se encanta.

                                                                                                              Hno. Antonio González Florido


Segundo  dolor. “Huída a Egipto”

Es un dolor hacer a Egipto la huída,
temiendo al rey Herodes el tirano,
coge José al Niño y a maría de su mano,
caminan a tierra desconocida.

Los tres, presto preparan la partida,
a Egipto, un país extraño y lejano,
llevando al verdadero Soberano,
porque así será la profecía cumplida.

Como artesano de carpintería,
en un trabajo tan sencillo y humano,
para el sustento de Jesús y María.

Con delicadeza de Dios cercano,
se hace llevadera la estadía,
y todo no sería, sufrimiento en vano.

                                                                                                                  Hno. Antonio González Florido




Tercer dolor. “Jesús en el Templo”


A Jerusalem, al templo del Señor,
allá van con hermanos y parientes,
cuando suben los devotos creyentes,
suben para adorar al Dios de su amor.


Para la vuelta sintieron el temor,
no encuentran a Jesús entre las gentes,
José y maría vuelven dirigentes,
y está entre doctores, con candor.


Dicen: te buscábamos angustiados,
Jesús le descubre su ocupación,
de la respuesta quedan admirados.


Se vuelven a Nazaret con emoción,
y viven con Jesús muy consolados,
guardaban las cosas en su corazón.

                                                                                                                Hno. Antonio González Florido




Cuarto dolor. “Encuentro en la calle de la amargura”

María le encuentra con la cruz cargado,
pasando por la calle de la amargura,
que para su madre en prueba muy dura.
Al ver María, su Hijo tan maltratado.


¿Y qué han hecho con el Dios humanado?
Es un encuentro de mucha ternura,
cuando Ella no le puede dar frescura,
Solo le encuentra desamparado.

Un tremendo dolor para María,
verle sufrir, a su Hijo y su Señor,
varón de dolores de la profecía.


Todo porque al hombre tenía tanto amor,
va como el cordero que enmudecía,
Jesús era un hombre cargado de dolor.
                                                                                                                  
                                                                                                                     Hno. Antonio González Florido


Quinto dolor. “Crucifixión y muerte de Jesús”


Cuando se va a cumplir la profecía,
En el Calvario, gran expectación,
La Madre traspasado su corazón,
Jesús en la Cruz, con larga agonía.


Temida hora del temido día,
en que ya se culmina la redención,
Él desde la cruz habla con emoción,
perdona a los verdugos con valentía.

Con todos mirando al crucificado,
Jesús en el patíbulo de malhechores,
y permaneciendo en la cruz colgado.


Muere con sed en medio de clamores,
Él deja su Madre a Juan el amado,
así terminó su hora, sin honores.

                                                                                                             Hno. Antonio González Florido



Sexto dolor. “Descendimiento de Jesús de la Cruz”

Muerto y traspasado por una lanza,
ante María, hacen el descendimiento,
Ella lo recibe con sentimiento,
y sigue siendo Madre de Esperanza.


Ve al Hijo que limpia sin tardanza,
en ese duro y largo momento,
contempla la tragedia del tormento,
María sola, hasta que su fuerza alcanza.


Y siendo ella María de los dolores,
de todas las mujeres, la más pura,
es ahora Madre de los pecadores.


Y perdonando tamaña locura,
viendo de la redención los valores,
se queda en honda tristeza y amargura.

                                                                                                                  Hno. Antonio González Florido




Séptimo dolor. “Sepultura de Jesús”


Dejándole ya al Señor sepultado,
se quedaba su madre en gran soledad,
un pequeño grupo tiene caridad,
y a pesar de todo siguen a su lado


Ya solo lamentar lo que ha pasado,
y la Madre es la Virgen de Piedad,
en sepulcro, queda la suma bondad,
la losa de la entrada la han sellado.


Dolor tristeza, y pena de María,
mirad y ved si hay dolor como el mío,
en aquella terrible tarde tan fría.


Con la fuerza de un desbordado río,
Ella en su alma cuanta pena sentía,
Marías y Juan quieren llenar el vacío.

                                                                                                                    Hno. Antonio González Florido
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